martes, 30 de junio de 2026

POLVO DE ESTRELLAS

Somos polvo de estrellas de ayer, que la luna hoy observa al nacer. La semilla que brilla en tu ser, son montañas que dejas crecer. La presencia que habita en tu ser, son el cosmos de estrellas de ayer. 28/5/2026

martes, 23 de junio de 2026

AIRÍN: LA VOZ DEL FUEGO

Esta noche entrego al fuego: 
la necesidad de demostrar mi valor, la búsqueda incansable de aquello que ya habita en mí, las expectativas que me alejan del presente, los miedos heredados que ya no me pertenecen. 

Y conservo: mi voz, mi fuego, mi capacidad de amar, de crear, mi capacidad de transformarme. Porque no vine a convertirme en otra persona. Vine a recordar quién soy. 

Y quizá esta noche Airín no tenga que quemar nada. Quizá sólo tenga que agradecer a todas las mujeres que fue para llegar hasta aquí: 
 una niña que escribía para entender el mundo. 
 Una mujer que escribió para sobrevivir. 
 Una madre que escribe para compartir. 
 Y una guía que ha terminado haciendo con las personas exactamente lo mismo que hace con sus lectores: acompañarlas a mirar más allá de la superficie. 
 Todas cuentan historias. 

 Mira al fuego y todo lo que envuelve: las brasas, las cenizas, un hogar, un compartir. 
 Agradece y no quemes. Porque la gran enseñanza del fuego no está en arder. 
 Está en lo que queda después: ese calor que mantienen caliente la llama. 
 El abrazo del silencio, la puerta del hogar: AIRÍN, LA VOZ DEL FUEGO. 

 Un libro que empieza a cocinarse con fuego, amor, generación tras generación, para que las futuras entiendan el origen, que no lean las palabras de una madre, sino la voz de esta llama, y que sientan el viento que mece a AIRÍN.

La letra de mi padre


 Un principio para mantener la integridad es que uno no debe engañarse a si mismo, 

siendo uno mismo la persona más fácil de engañar. 

sábado, 13 de junio de 2026

MI BEBÉ

 Dura piedra por fuera parece, blando y suave por dentro realmente es.

¿Quién es? ¿Lo ves? ¡Es mi bebé!

El alma de un proyecto que se deja la piel.


Resistente coraza de andesita luce, uniforme tabaire viste su ser.

Piensa todo en detalle, alerta de cabeza a pies.


¿Quién es? ¿No lo ves? Es mi bebé.

El alma de este proyecto, que nada ni nadie lo puede vencer.

Aquellos que asisten lo llaman Daniel. 


Un bebé que llora en silencio...

Que grita por dentro.

Que quiere su eco. 

¡Que auxilia seguir creciendo!

Que pide entender su aliento. 



Ahora: escucha atento, y siente la dirección del viento. 

Todo muere al igual que surge; nada es injusto, solo Dios sabe su tiempo. 


Mientras tanto, ¿qué tal si escuchas mi canto?


Shhh... Cierra esos ojitos.

Yo te acuno, duerme tranquilo.

Deja los días pasar.

Sigue soñando y confía, déjate guiar...





miércoles, 3 de junio de 2026

ESTOY LLENA

Está claro, como cocinero, me alimentas de maravilla.

Hubo momentos atrás en los que no me cabía nada, ni me apetecía, 

porque sentir tu pérdida me quitaba las ganas de probar bocado.

Ahora no sólo me llenas la tripa, sino el alma. Y es mi ser, el que saciado, no necesita más.

Sea como fuere, me encuentro en paz y con energía. 

¡Rebosante de energía! Pletórica de lágrimas; de felicidad.

Y me dejas sin palabras, con los ojos húmedos y una mágica sonrisa. 

Me siento agradecida, palpitante. Vibro en sintonía, en armoniosa melodía. 

Y ya da igual si marchas, descansas o te alejas; estoy en deuda.

Me siento plena. 

Gracias por rebosarme de esa comida que no se mastica, pero que se mide en carcajadas, en cucharadas de felicidad, en ml o kg de masa efímera y momentánea que no pesan, sino vuelan... 

como polvo de estrellas prístinas que se reencuentran y agitadas, revolotean, brillando en el presente.

El futuro es incierto, pero ahora, en este instante, soñar contigo y un nosotros, me derrite el alma.

 Y sin saber cómo, estoy dentro de ti. Vierto mi espíritu a través de tu pajita y me saboreas rica, gustosamente, intercambiando mi sabor en tu cuerpo y adentrándome en cada habitáculo de tus entrañas y vísceras, envuelta y protegida por la etereidad de aquello que no acaba: 

infinita tu alma y encantada la mía, de convivir en calma.



Por último, decir que este plato no se repite. 
Se percibe, se huele, se baila, se comparte e inspira a muchos.
Como las palabras de este relato...
¡Único e irrepetible el plato! 

 Sus ingredientes fluyen, varían según bombea tu corazón. 
Pero el sabor y la conexión entre este cocinero y su plato, no se revelan, 
así queda el trato.
sólo lo sabe el que lo vela,
el cocinero y sus estrellas. 

Estoy LLENA.