¡MunDo MiNiNo!

Para los insaciables^^http://duquesapantera.wordpress.com/ Ahí están mis antepasados.

EL CORIFEO: No hay fiera más mala de combatir que la mujer, ni siquiera el
fuego, ni hay pantera alguna tan sinvergüenza.
Lisístrata, de Aristófanes.

CHIM CHIN CHIRÓN! La suerte detrás va de mi.

Escribir es la libertad de llorar y reír a solas. Pero no dejarte leer, sería prohibirte lo que es tuyo.


domingo, 27 de marzo de 2011

En miradas, te preguntas

¿Hacia dónde miran tus ojos?
Pensaba que a los míos.
A otros ojos miraban.

Un gran amigo.
¿Un rival?
No, un pretencioso.

Despierta tu otro lado.
A ti, y a todos.

Ojos llenos que atraen lo que
 todo macho esconde.
Sonrisa de niño,
aventajado en su prontituz.

¿Un rival?
No, una provocación.

No fui la última.
¿Hacia dónde miraron tus ojos?
Pensaba que a los míos.
Mi mirada...No fue tu última.

Nuestro inconsciente te ha guardado
en sueños de dos tipos diferentes,
que duermen en camas a centímetros
pero separadas por una acera.
Sueños compartidos,
sábanas pegadas.

Tú, el punto contínuo de nuestra línea
ondulante,
orientada por hormonas de juventud,
que nos llevan a todas partes,
que no desean más que a ti.

Miradas llenas, que se pierden.
Ojos que no ves, corazones que te pierdes.





viernes, 25 de marzo de 2011

Un pajarito

Con unos tonos más bajos, mi voz canta hablando. Seduce, enloquece. Enloquezco yo. ¿Qué me dio la noche que otro timbre tengo? Contínuo, recorrido, mi voz sigue el rio. Dando saltos corro hacia la catedral. Llego tarde a la charla. Tu presencia en mi suspiro le llama la atención al orador y como una princesa respondo a su pregunta.
- Irene. De grecia, Paz.
Como una mariposita, me mandan estirar las alas. Bailoteo en el escenario. Cientos de personas mirándome, observándome. Y en mi voz, por primera vez, ningún tambaleo.
Segura, sorprendida. Gozo de dos piernas firmes. Equilibrio. Canto. No canto. Mi voz canta. Quiere cantaros. Quiere hacerme oir. ¿la quiero oir yo?
No se, pero me gusta escucharla...
Sensaciones nuevas...cariño. Correspondencia...
Como un pajarito. Que bonito el trino. Sigo, sigo cantándote.

domingo, 20 de marzo de 2011

Elsa Punset

Como dice Elsa Punset, escribo antes de dormir y ya me preocuparé mañana.

He abierto la ventana para oír las calles, pero ni el aire ni el ruido levantan mis piernas para enfrentarme a la noche. Cansancio, desgana. Un estado en el que tienes ganas, pero tampoco las tienes. Quieres espabilar, pero estás agusto haciendo nada. En realidad ir a la cama es lo que me recomiendan. Mañana seguiré con mis tareas. Hoy no me entran más letras. Memorizar...

Uno no puede meter en la cabeza cuando está pensando en sacar de ella.

Las ideas bailan y mi cuerpo adormece. La luna llena.

Me voy a la cama antes de dormir frente al ordenador o salir por esa ventana, una noche más, con un final trágico forzado.


viernes, 18 de marzo de 2011

Llegó tu momento de blanco y negro

(aiRín subida a la repisa de la ventana. Arantzazu apoyada en ella, Elliot sentado cabizbajo y Javier de pie conversando con todos)

- Chicos, tanta fiesta que queriais y al final...
* La verdad, donde mejor se está es aquí._Dice Arantzazu.

Jugando con el balanceo de sus piernas, responde aiRín:
> Es que no hace ni frio. Da gusto la noche.
* ¡Ya ves!
- ¿cómo llevais el primer curso?_Comenta Javier.
+ ¡Calla!¡calla! ¡Que agobio!._Con tono de maricona_ Estoy harto del maldito horario...Chicos, yo lo que quiero es follar.

Como un loco, Elliot empieza a canturrear y los demás le siguen:
+ Follar, follar, follar...fooo.
* follaaar...

Las calles vacías cogen alegría con sus canciones típicas de madrugada pasada. aiRín se ríe y en ella se pierde la mirada fija de Javier. Ambos se miran.

(La imagen se detiene. aiRín para entonces su balanceo de pies.)
> ¿qué sucede?
El cerebro de aiRín reacciona y en palabras mudas dice...

Mis compañeros están parados. Sus rostros, sus bocas. El tono Si de Elliot es ausente y la mirada de Arantzazu le sigue sin movimiento. Miro al frente sin bajarme de la ventana. Los colores de la noche se apagan aún más cuando la mañana deberia estar surgiendo. Una figura a un extremo aparece. Es puntiaguda, larga, debe de llevar zancos por lo menos. No tiene color. ¡Espera! ¡es de color blanco y negro!. ¿qué ven mis ojos?. Y a su paso, en sus pisadas, los colores se vuelven fotografias antiguas. Tonos grises, apagados. Blanco y negro.
> ¡chicos! ¡chicos! ¿hola?
Cada vez la figura avanza, otra a su frente aparece. Ésta, redonda y pequeñita. Dos figutates sin color y de extremos opuestos están a un metro de mi.

| -- Ha llegado tu momento_ Dice la figura blanca y negra más estirada.
> ¿mi momento? ¿mi momento de qué?. Pregunta aiRín como en un sueño, enloquecida.
| - Tu hora, tu momento, tu muerte. La elección. Tu momento blanco y negro. ¿Vivir o morir?_ Decía con una sonrisa el pequeño regordete, pero con voz sin toniquete.
> No entiendo nada. ¿qué sucede? ¿Voy a morir?, ¿qué pasa? ¿caeré de la ventana?
| -- Tienes la oportunidad de elegir seguir viviendo o morir en este instante.
- mmm_ aiRín duda_. Quiero seguir... seguir viviendo, supongo. Sí_se reafirma_. Dormir esta noche acompañada. Acompañada entre los brazos de Javier y dejar surgir.
| - De acuerdo. A partir de ahora tienes una menos. Hasta la próxima.
- ¿una qué? ¿una menos de qué? ¡Eiii! ¡Eiii!.

aiRín gritaba pero las voces desaparecían desplazándose a un punto imaginario de las perspectivas de las calles. En su recorrido las cosas pierden el color, y en su despedida renacen los tonos. La noche vuelve. aiRín vuelve a sentir el aire en su pelo.

* fooouououollar
+ ¡vámonos! Estoy ya harto.
- Sí, te sigo.
+ Cuidaito conmigo que aun tengo aguante.
> ¡Chicos! Elliot, Javier, Arantzazu, ¡escuchad!. La muerte ha venido. Acabais de estar parados. ¿habeis sentido algo?

+ ¿que dices cacho guarra?
- Elliot, mírala. Está asustada. Va en serio.
> Claro que va en serio, como que estoy viviendo otra vez.
* ¿cuántos chupitos te has 'tomaó' loca?
> Han venido dos figuras, todo se ha tranformado, la imagen ha parado y los colores desaparecido. En serio, no entiendo nada.
- * + aiRín..._ empiezan todos a la vez. Se miran y ceden la palabra a Javier, el más mayor.
- llegas tarde. Todos vamos por más de la segunda. Es normal. La muerte te avisa.
* ¡way, nena! Está bien que hayas querido seguir.

(Dejemos esta noche y pasemos al fin de semana siguiente. Siguiente escena. Parece que esta historia era normal. A todo el mundo le acudía la muerte. Lo explica mi madre en el comedor, tumbada y susurrándome al oido.)

* cariño, tienes nueve oportunidades. Cada diez años, la muerte se te presenta y te da a elegir.
> pero...¿qué dices? ¿¿Y nadie me dice nada?? No entiendo. No puede ser verdad.
* Lo que no entiendo es como contigo se retrasó tanto. Veinte años de atraso...
> Creo que me voy a la cama. Necesito descansar. Esas figuras, mamá..._perdida y andando hacia su habitación_.
* A cada uno, la muerte se nos representa de una manera. Descansa, cariño, que tengas bonitos sueños.



viernes, 4 de marzo de 2011

A 2 manos



Agarrada a dos manos. Bajo la mesa.


Cojo el papel de una de las protagonistas y mientras observo el concierto de mi hija, un hombre me da la mano, quizás a ese que amé durante tanto tiempo, ese que en el fondo se que me querrá más que ningún otro, pero ese que la jode siempre como un cabrón. Egoista, sabelotodo, cabezota, rijoso, apasionado por las féminas. A pesar de todo eso, no le suelto la mano, agarro los recuerdos y aprecio junto a él a un ser que ambos creamos. Nuestra niña tocando.
Por otro lado, acabo entrelazando dedos con otra persona, otro hombre, otra mano. Una que me aleja de mis raices, una que me invita a volar, una que me regaló esperanzas, una de la que estoy agradecida. Uno con el que encuentro lo nuevo, lo posible. Al fin y al cabo, un hombre que como yo, anda perdido. Perdido en los mismos sueños. No la suelto. No quiero soltarla porque fui yo la que le pinchó, buscando sus caricias. Y aquí estoy, provocando su sonrisa.

Me encuentro agarrada a dos manos y jamás me vi más en desequilibrio. Menos mal que estoy sentada y ninguno ve más allá de encima de la mesa.
Pondré la vista en blanco y la mente en negro, quiero apreciar lo que veo, no lo que siento.