¡MunDo MiNiNo!

Para los insaciables^^http://duquesapantera.wordpress.com/ Ahí están mis antepasados.

EL CORIFEO: No hay fiera más mala de combatir que la mujer, ni siquiera el
fuego, ni hay pantera alguna tan sinvergüenza.
Lisístrata, de Aristófanes.

CHIM CHIN CHIRÓN! La suerte detrás va de mi.

Escribir es la libertad de llorar y reír a solas. Pero no dejarte leer, sería prohibirte lo que es tuyo.


lunes, 21 de junio de 2010

¿Qué poder hacer?

Pasan los años...y las mismas historias se repiten...con más o menos intensidad, las poesías se convierten en estribillo.
Malditos años que vienen y van...siempre un handicap en mi curriculum, apartado experiencia sentimental.


He conocido a alguien, quizás nunca lo vaya a olvidar.
es triste pensar que no le pueda tener debido al tiempo y su edad.
pero, ¿es un castigo el seguir tu corazón y pensar por quien te hace suspirar?

es dificil poder expresar todo lo que llevo aquí dentro, todos mis pensamientos frente a la persona a quien quiero en este momento.
¿no es triste pensar que dos corazones quieran y no puedan querer?
¿no poder sentir su piel? ¿ni saber como es?

¿porque cada noche me acuesto pensando en tí y tras un largo sueño intentando olvidarte, despierto, y siento que sigues ahí?
¿porque sufro si no puedo tenerte?,
quizas, porque cada día, es un día mas haciendo esperar a este corazón, que tiembla al pensar que puede llegar a amar sin saber como luego escapar y volver a volar fuera de este muro que impide nuestra unidad.

hablemos de amor,
pues ahora es correspondido y debo hacer que mi corazon no pueda sentir, ¿puedes darme tu la explicacion de cómo frenar a este reloj, de como parar este tik-tak que no puede olvidar aquella persona que le quita voluntad?

pues, ¿porque sufrir cuando el corazón te dice a quien acudir?
¿porque no seguir el instinto y vivir sabiendo lo que pudo ocurrir?
digo yo:
¿que mas da la edad, si sabes que en tu mente siempre va a estar?

---MINNIE---
Escrito por lo menos...en el 2006

¿Un último beso?

Estamos acostumbrados a sentir algo y querer expresarlo. Yo acostumbro a ello. Siempre se me dio bien hacer entender a los demás lo que siento, pero esta noche no puedo entenderme ni yo misma. No hay palabras que puedan salir y explicar, aclarar...
Se quedan encerradas en los besos que me das y en ese último beso que se convierte en varios cuando te vas. No puedes engañarme, quisiste como yo que ese beso fuera eterno. Son solo los pasos que siguen, las pautas de después, las que rompen el sueño y deciden separar dos bocas que se quedan entre abiertas deseando volver a cerrarse con tus labios. Ese momento en que cierras los ojos y sin embargo ves mejor que nunca. Ese beso de despedida. Pero como en un 'boli' de colores quieres conocer todos los tonos, cada color de esa piel, de esa persona... y para pintar con otro color has de borrar con tus propias manos el anterior. No temas, hay colores de sobra en el mundo. Algún día te darás cuenta de que aquel estúpido boligrafo en el cajón de tu coche era mágico. Cada color un don artístico y tu dedo es el pincel. Un paisaje a tu antojo, ahora lo sabes. Todo está en tus manos, mas el bolígrafo falta. ¿Harás por recuperarlo?

domingo, 13 de junio de 2010

Una buena pieza

-En la mente de un hombre que llama a su moto por el apelativo 'mi pequeña'-

Rum-Rum! El motor se acelera llegando a la fiesta,
mi 'peque' destaca entre tanto maletero repleto.

Empieza la diversión con alcohol asegurado.
No pierdo la vista de mi pequeña, arropada entre coche y coche.
Es ella la que me lleva a casa, de día o de noche,
y aunque no sienta un par de piernas bellas,
el rugir de su motor me acompaña a mis sábanas.
Vacías o llenas.

La gente está ahí, y los corros crecen.
Como niños se preguntan unos a otros sin dar lugar al cortejo.
Qué sucedió con las bonitas palabras en mis oídos, en los suyos sin complejos...
El tiempo pasa y me pregunto si serás tú la chica que cabalgue mi pequeña.
Eso pensaba para mi mientras miraba una pieza de arte con patas.
Piernas que extrañaba que me abrazaran.

Las titis se cansan, escuchan la música
y su límite de alcohol les lleva a pedir la entrada a 'la Disco'.
Yo mientras, toco mi pecho de 'Gym' y siento que en poco,
estaré rodeado de multitud de melenas.
Rubias, morenas...
da igual, no hay colores en mi cama,
sólo juegos en cabecera.

La noche es larga y hasta que tú no llegaste,
unos cuantos tubos más pasaron por mi hígado.
Fue justo, el cubata más largo,
cuando tus caderas aterrizaron en la pista.
Pero espera, mis colegas conocen a las tuyas.
¡Suerte! Suerte en conocerte.
Aunque de acentos diferentes,
cambiaste completamente mis planes.
Y hoy sigo aún pensando en tu sonrisa.

Sonreia con la mirada, me decías.
Pero cuántas palabras bonitas puede soltar tu dulce boquita.
Reías conmigo y entre broma y broma,
tu ironía y sencillez hacían de mi esas últimas horas merecibles de pena.
Realmente las únicas,
desde tus giros hasta tu habla con las amigas.

Te ries de ellos,
pero es inevitable ahogarme en resoplidos.
¡Pero qué niña tan tierna!
Para colmo, honesta.
Divertida, ¡una belleza!

El cortejo comienza,
la música ayuda y tú lo pones fácil.
En realidad juegas con palabras difíciles,
pero transmites seguridad en tu mirada.
y eso me gusta, ¡que muchacha!

¿Sigo y continúo la historia?
No puedo hacerlo,
estoy confuso y perdido entre sueños.
Esta mañana limpié mi pequeña pensando en una pieza.
Una pieza que no encontré en mi moto y faltaba.

Échame una mano.
Has cambiado los planes.
Una excepción, mencionaste.
Da igual si no estás aquí hoy conmigo.
Me refiero al hecho de poder tocarte.
...Descubrir que el amor en pocas horas se encuentra,
es emocionante.

Revividor, causante.
Esperanzador para descubrir a otra alma joven como la tuya.
Mi niña... cómo me ponía mi dulce niña.
Morena, eso es.
A partir de mañana mi cabecera vendrá a mi con exigencias.

No entristezcas si otra pieza me acompaña a las sábanas.
Muy en el fondo, al ras del colchón queda un rastro tuyo.
Eres tú la que me guía ahora a alcanzar bonitas sonrisas.
¡Una buena pieza! Así como tú..
Ninguna, muñeca.


domingo, 6 de junio de 2010

Tu última entrada.

Decidí que a partir de ahora mi objetivo sería yo misma, pero te dedico una última entrada.
Cuando mi corazón no te pertenezca, lo aclararé todo. Para así evitarte el dolor de ver mis lágrimas al hablarte.

Un día,si el destino decide que nuestras sonrisas se junten, lucharé 1º y durante el tiempo necesario te demostraré que los días futuros pueden ser seguros conmigo, sin remordimientos, con un pasado claro, sin rencores, sin dudosas creencias, sin mentiras, porque nunca las hubo. Ahora, dejo en mi imaginación que hay una chica que te vuelve loco y sueña con verte cada día, os cogeis de la mano y hablais cada noche deseando veros pronto. Así debe de ser para poder respetarte, para poder respetarme. Para poder dejarte el camino, que tú elegiste, libre completamente. Para que no quepan más dudas. Ahora solo habrá una caja y para mí estais juntos en ella. Debe ser así.
Dulce vida, enhorabuena. Que lo pasen bien ustedes, hasta el día que llegue el momento de hablar ésto en persona, o bien eternamente si el destino se equivoca.
No envío un abrazo, ahora tienes demasiados. Ni envío recuerdos, ni besos.
Es suficiente con desearte lo mejor y dedicarte esta entrada.
Sinceramente, Irene.

sábado, 5 de junio de 2010

Chucu-chucu-chu!

Tápate los ojos, no escuches, tápate el corazón. ¿cómo puedo borrar los latidos? ¿por qué lloro de nuevo? ¿por qué voy y vengo? Renové mi sonrisa y otra vez se oculta. Se me olvida mirarme al espejo por la mañana y centrar mi objetivo en lo que veo. Me lavo la cara y enseguida tapo mis ojos con la toalla. Así no veo, asi no puedo ver. Bórrate ya, desaparece, quiero viajar, quiero llegar a la estación y nunca estoy a tiempo porque estoy encerrada en este maldito vagón. Uno muy viejo, uno que era de dos y ahora es de una. Harta de ver imágenes y publicidad en el resto de trenes, justo enfrente, ahí están, me atacan sus palabras y sigo sin agachar la cabeza, mirando entre barrotes mi dolor. Su marcha. ¿puedes rescatarme? ¿alguien tiene la llave? me dejaron aquí, aquí sola, y los golpes contra la pared ya no funcionan. He dormido ya en todos los asientos de este vagón, en cada rincón. No quiero empezar a repetir. Quiero salir, y fuera no encuentro la salida. La salida está llena de imágenes, de caras, de sus palabras. Parece que no soy lo suficientemente fuerte como para dejarme caer en las vías. Dentro de poco cabré ente barrotes, y entonces tendré que cerrar los ojos para no enfrentarme al mundo y saltar al otro andén. Seguir adelante, pero en otro tren, en otra estación, en otra ciudad, en otro país, en otro mundo, en mi planeta...donde sólo caben sonrisas...y maldita sea entre ellas está la que me sacas al abrazarte.

viernes, 4 de junio de 2010

Yo les digo:

¿y qué hay de aquellos que sueñan? ¿qué sucede con esos que ven maravillas que no pueden tocar? Sentimos que no nos pertenecen, son de otra era, regalos que encuentras pero no son tuyos. Resoplas y cada vez que la ves llegar, sonríes. Quieres cuidarla, pero ya estás dentro de una caja, otros lazos, cartones que te encierran.
¡Pero tenemos ojos!, ¡tenemos corazón!, ¡¡sentimos!!. No todo está cerrado cuando tienes a alguien a quien dar las buenas noches. Los sentidos siguen funcionando y son esos los que siguen queriendo disfrutar de esa maravilla, de su vestido blanco, de su tez morena y suave, te imaginas. Esos ojitos que cada noche se despiden de tí, dos días por semana te susurran y entre pestañeos, te bajas del coche, subiendo una vez más la cuesta de tu vida, sintiendo que estás bien. Estás bien, pero sueñas con estar mejor. Descubres las ganas de arriesgar, de conocer uno nuevo, un nuevo regalo, desatar ese lazito tan mono que adorna tus pensamientos mas intrépitos y entonces ver de nuevo la mañana con límites. Sin querer desear más de lo que te pertenece...Resoplando, sonriendo, sintiendo que ya tienes la bandera en lo más alto.
¿y qué hacemos? ¿qué les decimos a aquellas personas que sueñan?
Yo les digo: ¡olvida! seguirás caminando, siempre, y no es ésta la única piedra que te llama la atención. Superaste otras. Habrá mejores, habrá peores. Pero no arriesgues a perder esa mano que te ha acompañado todo el tiempo. Es esa tu apoyo, no lo olvides. ¡Háblale! Puede que ella sienta lo mismo y entonces sin querer, al comprender, al confiar... Sonríes como lo hiciste alguna vez, muy profundo, y ya no ves caminos, paseas por un único, y siempre, siempre acompañado.
Yo te digo: Mira atrás, recuerda, ...Mete la mano en el bolsillo, ¿qué encontraste? ¡Exacto! Lo sabes...sólo una, una piedra, tú decidiste guardarla. Piensa porqué. Una entre miles, millones, infinitas piedras.

miércoles, 2 de junio de 2010

mi ilusión depende de tu regreso

Vivo en una cueva desde hace mucho tiempo. Os contaré primero el comienzo para que podais entender el final. El porqué lloro, y mi confusión del momento. No es un final en realidad, es un cambio en la rutina, en mi cotidiana vida.
Llegué aquí hace unos 20 años, ya casi 21, desconozco los días exactos, las líneas que marcan el salir del sol y el acostar de la luna se emborronan en la pared. Los días pasados no son importantes, sino el día de hoy, esta noche en concreto en la que me paro a pensar. Os explico porqué lloro, porqué he llegado a esta conclusión y por que insisto en verlo todo como antes.

Como iba diciendo, llegue hace ya mucho y al principio me apañaba con esta oscuridad en mi cueva, era mi día a día, entonces no conocía la luz, el fuego o la llama. Pasé de ser una niña a una adolescente y me apeteció recordar aquellos juegos de la infancia, empecé a investigar y jugar. Jugaba a que era una gran exploradora aquí en esta inmensa isla. Recogía bonitas piedras de la playa en las mañanas de sol intenso, y por la tarde noche jugaba con ellas a ser mis amigas. Bailaban unas con otras, tenían distintos papeles. Recuerdo que en una de esas noches ellas se enfadaron conmigo. Su cabreo consistía en devolverme su rabieta a base del silencio. Hablaba con ellas y ya no respondían. Creedme, escuharme sola día y noche volvía loca mi mente. Así que una noche me enfadé con ellas, las tiré con fuerza contra la pared que hoy es mi habitación, al final de la cueva. El golpeo sonó en la oscuridad, lejos de la arena. Una con otra y seguidas las alejaba de mi, sin saber bien porqué ya no querían jugar conmigo. Castigada con sus silencios, pude descansar media hora mas tarde. Soy de fácil sueño. Pero esa noche me desvelé, alguien nuevo estaba en mi casa y no oí sus pasos. Parecía de color pelirrojo, rojizo marrón, amarillo, dificil de describir. Al principio me asusté pero luego me di cuenta de que me mostraba el camino para poder acercarme al fondo de la sala y ver de cerca quién era en realidad. Fue una bonita bienvenida, aunque bueno, yo nunca le invité. Entró en mi cueva sin saber cómo y no tenía a nadie. No podía dejarle solo. Esa noche hasta que el sol salió, me explicó su historia y yo escuché atentamente. Dijo que todos estos días había estado buscándome, pero no encontraba nada en la oscuridad. Decidió dar luz propia y alumbrar sus pasos. Temía conocerme pero mi voz le agradaba, así que arriesgó a verme y parece que entre chispas nos enamoramos como niños. Me contó todos esos días atrás que escuchaba mi voz antes de dormirse. Ya apenas echaba de menos a mis antiguas amigas. Con su calor era suficiente. Por cierto, su nombre es 'Fuego' y ahora ya no me acompaña. Buscaba la manera de avivarlo día a día, compartimos días, meses e incluso años. No hace mucho estaba aquí a mi lado, y ahora solo quedan cenizas. Cenizas y mas cenizas que me recuerdan felices momentos. El juego de nuestras sombras, cómo nos conocimos, cuando me quemé en muchas ocasiones, pero aun así como aprendimos de ello. Él siempre estuvo conmigo. Para avisarme, para enseñarme, para darme luz en mis pasos más importantes. Y ahora...ahora estoy sola, aquí sentada con este olor fúnebre y marchito. Hasta ahora vivía recordando, tratando de olvidar, recordando al mismo tiempo, manteniendo la esperanza de que de nuevo me saludará su llamita y me dará las buenas noches de este frío invierno. Puedo esperar y esperar, que la llama no volverá. Como mis amigas todos se van, pero este fue especial, fue más que amigo, y pasa el tiempo y no lo olvido. No se si entendeis de lo que hablo o si quiera mis lágrimas y porqué cuento esta historia. Lo que yo he entendido hoy, justo cuando el viento se llevaba las pocas cenizas de él que quedaban, esque he vivido manteniendo la esperanza, viviendo de ilusiones hasta ahora. Ilusión porque volvieras, de tenerte algún día de nuevo en mis brazos, de quemarme, de sentir el calor, de sentirme de nuevo amada y comprendida. Ahora ya nadie me escucha, solo oigo mi voz. Veo como se grava en mi suelo, en la arena del fondo de mi guarida, el resto de ti. Las rayas del viento en la arena y tus cenizas en el aire despidiéndose de mi hogar, del tuyo, que era nuestro. Por fin lo veo, me doy cuenta que ya no te tendré y mi pena es muy grande. Vivir de ilusiones...cuánto dolor. Cómo duele cuando ves que la ilusión ya no puede existir, no puede nacer ni avivarse porque tus llamas han muerto y tus cenizas vuelan a un mundo lejos de mi isla. Quizás ahora nades entre peces, da igual donde estés, supongo que te seguiré recordando, me quedan los corazones en la pared, y algunas huellas en las palmeras, pero como todo, el tiempo lo borrará. Lo borrará todo, posiblemente hasta yo me borre de esta historia, de esta isla, porque no hay nadie más que sepa de mi, nadie que me recuerde. Es hora de acabar con este sufrimiento, vivir de ilusiones, cuánto cuento. Qué tontería cuando ves claro el futuro, cuando ves que se esfuma poco a poco la única ilusión que aun me mantenía viva:Tu regreso. Ahora cerraré los ojos y ya me quito las lágrimas, ojalá no despierte mañana, vivir sin ti es vivir sin vida. Pasar los días sin que exista el regreso, hace mas inútil mi vida. Vivir sin motivos, sin ilusiones...Así, después de conocerlas, no merece segir pisando el suelo. Buenas noches 'Fuego' mío. Descansa en paz. Esta noche creeré en la vida mas allá para aun así y en sueños saber que estarás conmigo siempre siempre. Por siempre jamás. Te quiero.
-Recógeme esta noche y quéma mi cuerpo, quiero volar contigo, nadar o sentir los corales juntos. Lo que sea, pero no me dejes sola. No puedo sin ti. Abrígame esta noche y regálame motivos, -me decía en voz adentro, antes de dormir, de desonectar la realidad de un profundo sueño. Tras unas oraciones- Amén, buenas noches 'Fuego' mío, que descanses estés donde estés.

martes, 1 de junio de 2010

kapitel 6.ein Alptraum.

Sabía de su existencia, por fín podía tenerla entre mis brazos, podía ver su rostro, mis ojos, y sus labios en una niña, nuestra niña. Y a pesar de todo, no podía quitarme de la cabeza ese peso que me aguardaba. Mi vida era más fácil tan solo recordando. Ahora, esos recuerdon volvían en forma de regalos. No exactamente. Es cierto que ella no me fue dada, la robé, pero estoy seguro de que fue nacida por amor. Lástima que no creciera con él. Ahora es tarde para decir entre nosotros, para lamentarme. Soy un hombre de 36 años, ya no tengo mi melena al viento, ni mi barba de color juvenil, de aquellos años. Sin embargo, no llevo mas de dos días con la pequeña y me doy cuenta de mis juegos en sus manos, de la sonrisa de su madre. Esa que transmite tanto, inocente, pura, muy diferente a la que Mónica tiene y tenía cuando la ví.
Ya llego a mi habitación, el pasillo de pensar se ha acabado y mi esposa me espera en la cama.
- Buenas noches- le digo en voz baja. Se gira y me abraza la espalda. Es curioso, ya no recuerdo cual fue la última vez que hubo pasión en esta cama. Seguí los pasos de mi esposa creyendo que sería un sueño y ahora me encuentro entre sábanas con un pie fuera. Me paro a pensar y se que no es el momento, pero el dolor del pecho no me deja dormir y me pregunto si ese pie que siente la brisa de la noche ansía huír y buscar mi tranquilidad, la oscuridad que siempre quise y me dejé robar, o quizás es que anhela la piel suave de otros pies que seguramente buscan calor esta noche. A mi mente vienen sus pechos prohibidos, cierro los ojos, respiro profundamente, y me parece estar viendo su sonrisa de nuevo. Sus ojos brillan como la primera vez que lloró al hacerle el amor. Menor de edad y su melena rizada, estaba preciosa y se entregaba a mi, yo aunque con experiencia jamás me había deleitado tanto ante un cuerpo y esque su cuerpo era precioso, en este instante lo puedo tocar, y lo acaricio con miedo a romperlo. Quiero que todo sea perfecto y aunque ya conozco la sensación de hacer el amor contigo, hace mucho tiempo que no volvía a tener una primera vez así. Poco a poco venían las risas, y los golpes de cabeza contra la pared. Eso no era un problema, ríes constantemente y me susurras al oído que deseas de mi. Dirección abajo te echo una última mirada la cual es bastante perversa y continúo por hacer cumplir tu orden, tu deseo, tu placer. Voy saboreando por el camino el olor que desprendes y huelo ya en segundos el sabor de tu sexo. Ambos sentidos están dentro de ti y un tercero se añade al oír tus gemidos. Busco el tacto adelantando mis brazos, y entonces entrelazas tus dedos con los míos. La energía fluye y por un momento comienzo a sentir que somos uno. El calor es incesante y las chispas van llegando. Tus caderas cada vez cobran mas vida y se fortalecen buscando tu máximo. Mi mirada te sigue en ese último gemido, no quiero perderme el resultado de mi poder. Es entonces cuando jamás vi cosa igual. Me separo inmediatamente y estás embadurnada. No es placer lo que te envuelve, o al menos no son ríos de satisfacción. Me limpio las comisuras y me llevo las manos donde pueda verlas con miedo a qué ver sobre ellas. Ese último sabor era la sangre, sangre que tenía en mis manos, sangre que te regaba el pecho, dos montañas de lava expulsaban ríos de sangre que acababan en el nacimiento. Donde toda luz regala un niño. Senos que en vez de leche me alimentaban con sangre. He estado deborándola y no dio señales. Mi víctima me está sonriendo y yo no controlo la situación. Ese sabor dulce, ese sabor tan mío, mi placer, mi poder, mi satisfacción, mi máximo, mi ORGASMO. Voces externas me empezaban a remover los sentidos. ¡Mónica! ¡MÓNICA DESPIERTA! Estaba muerta, -¡DESPIERTA, DESPIERTA!- No dejaba de gritarle.
- ¡Cariño! ¡Leo!.Has tenido una pesadilla, no dejabas de moverte. ¿estás bien?
Eso era todo: una pesadilla, un constante pensamiento que tenía guardado día y noche a lo largo de cuánto. ¿cuánto tiempo podría aguantar la pena? ¿el resentimiento? Mi esposa me abrazó y me pregunté entonces, ¿cuánto tiempo seguiré engañándola?
- Descansa, cielo- Me dijo abrazándome. - Estoy bien- le engañé. Buenas noches.