Bienvenidos a todos aquellos que deseen viajar en este mundo de realidad y fantasía. Mundo Minino. Historias de aiRín.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Un ángel
Ahora me dedico a ver cómo sucedió, pero al final de la historia una se pregunta por que pensé en ti en esos momentos...por qué en mis últimos, momentos.
-¡Play!-
(En el coche escuchando "over the rainbow")
- ¿Qué estará haciendo ahora, y por qué se me ocurren miles de cosas bonitas que escribir sobre él ahora que no tengo boli ni papel?
¿por qué cuando conduzco la mente se dispara y piensa en mi futuro?
Sigo sin entender por qué sigo pensando en él...(su nombre aparece en mi mente)
Voy en una dirección y pienso en mi camino atrás.
No puedo dirigirme al frente y de reojo mirar a otra gente.
Voy a verlo pronto, sin saber si sus palabras fueron un adiós o un comienzo.
Sea lo que sea estará en mi regazo, porque seguro tengo, le abriré mis brazos.
(Un giro fortuito, la cinta caset cae. Busco el modo de cogerla)
-¡pause!-
Lo que no sabe nadie es quien escribió esto. Porque después de esa noche el coche dio un vuelco.
Ahora intento descifrar por que pensé en tantas cosas que no dejé pasar.
Menos mal, que cada día, dispongo de un Ángel aquí arriba.
Un ángel me subió al cielo, y de sus alas no pude escapar.
Me robó la vida y me la volvió a dar.
Gracias por creer en mí, gracias por saber amar.
Muak-Cuak
sábado, 18 de septiembre de 2010
Una resaca en lo alto
Qué malestar. Me desperté la primera. Abrí los ojos y me encontré no en mi cama, sino en el sofá de mi comedor. Ahora entiendo el cucú de mis sueños. Eran las 5. Menuda siesta. Debí recuperar las fuerzas de la última noche. Mi primer día de fiesta en este mundo. Ahora recuerdo todo. Estoy muerta, echaba de menos mi casa y aquí mis compañeros de burbuja se empeñaron en construir mi maqueta en una maqueta real de mi casa.
Qué sensación tan rara. Tengo la boca seca. Me llevo la mano a la boca y busco agua. Todos están tumbados. Durmiendo, babeando en el salón de mi imaginaria casa. Me quito el aparato, para beber agua y sin embargo, en segundos me empapé. Sí, aun aquí, llevo mi aparato dental por las noches. Lo curioso es que me acordara de ponérmelo anoche con el ciego que llevaba.
Genial, ahora la botella está hecha pedazos por toda la cocina. La dejé caer y no me di cuenta. Y en mi boca sigue habiendo algo incómodo. Juego con mi lengua a tocar mis encías. Mientras, por otro lado, los amigos de mis zombies se despertaban y empezaban a murmurar. La botella.
Todos tenían ese mismo tono de voz, ese malestar de resaca. (Chicos, en el cielo hay alcohol, hay fiestas y sí, hay sexo. Todo es diferente, pero jamás pensé que lo fuera tanto, en el momento en que de repente mi aparato dental salía de mi boca junto a encías, músculos, tejidos diferentes bucales que nunca vi antes. )
-Juro que mi aparato no era tan completo. Le dije a Eva que ya observaba el desastre de cristales rotos.
- Es extrañísimo. Irene, tu boca!
Fui corriendo al baño y antes de mirarme ya me advirtió eva que estaba llena de moquedades, de moho, y de suciedad.
Empecé a llorar al ver mi rostro en el baño. Solo faltaban gusanos para darle una casa a algunos bichos. Mi boca era un cobertizo de bacterias.
Eva se dedicó a apartar su bolsa de aseo y todas sus pertenecías con el fin de no contaminarse.
Yo ya , sola…empecé a enjuagarme, a limpiar aquello. Agarré mis mejillas y las estiré con la intención de alcanzar mis muelas. La toqué y como una correa de bici mis dientes se caían unidos hasta el lavabo. Qué horror!
-Irene! Qué sucede?. Gritaba encarni desde el comedor.
No podía hablar. Gritaba, gemía, lloraba. De rabia desmonté también mi dentadura de abajo, cada una partida en dos. Sujetaba la de arriba y entonces vi aparecer mis antiguos dientes de leche, mis dientes torcidos sin aparato. Aquello parecía una pesadilla. Pensar que estuve yendo al ortodoncista año tras año para nada…
Encarni y otros estaban todos en la puerta del baño. Mi cuarto de baño era considerablemente pequeño, quizás dos metros cuadrados. Ahí estaba, mirando mi reflejo, viendo como tras una dentadura perfecta aparecía mi antigua, amarilla, torcida, imperfecta, tan antigua, y tan pequeña.
En ese momento pensé inevitablemente en ellos, algo que siempre me habían prohibido en el cielo. En mis padres…Cosa de las jóvenes, y nosotras no podíamos recordar a quienes nos daban la vida. Debían morir inocentemente y volver a nosotros, los suicidas.
Estaba sola. Conjunto de personas en mi puerta, y yo solo veía un bulto borroso por el que pude pasar sin un roce. No fui consciente de los poderes que estaba adquiriendo.
Miro mis pasos hasta la cascada, pone prohibido tirar. Pero no pensé. Tiro de la cadena.
Observo el fracaso que yo misma he provocado. Inundaciones en tierras de todas esas lágrimas que había llorado. Fuente sagrada de traumas superados. Da igual lo que digan, no me sentí liberada de cada una de ellas hasta que vi su recorrido hacia abajo. En que me había convertido? En que me estoy transformando? ¿por qué río?
17:39 17/09/2010
sábado, 10 de julio de 2010
Nuestro Primer-Último beso
Ahora que estoy aquí arriba extraño lo que podía observar desde abajo.
Es mejor tener dudas a ver lo que en realidad hay en el cielo.
Millones de estrellas podía ver aquella noche, la recuerdo bien.
No es difícil porque tú estabas a mi lado. De hecho, hice algunas copias de nuestros mejores momentos.
Puede que tú ya lo hayas olvidado, pero desde aquí, haré un esfuerzo y giraré el motor de mi burbuja muy rápido, para que desde la tierra, veas brillar una estrella esta noche, y en tu memoria brille lo que es difícil recordar con palabras.
-play-
Tumbados en tierra, millones de estrellas bronceaban nuestras miradas.
El trigo en mis pies despertaba la risa en tu cuerpo,
y aquella cálida brisa, en una noche fresca, rogaba abrazos de luna llena.
Soñaba con saber qué habría entre ellas.
Quién andaba en el cielo y si era la Luna su dueña.
Qué bonito es amar lo desconocido, porque tú gravas tus propias palabras.
Qué fácil es crear un mundo en tu mente donde todos tus colores favoritos brillan exactamente lo que tú quieres.
Calculaba la intensidad de las estrellas porque ninguna farola nos impedía verlas.
Era de noche mas luz en el pecho teníamos.
Bastaba con dos corazones y ese enorme campo de trigo.
Ahora diseño distintos finales. Ropa por todos lados, cuerpos entrelazados.
Fuera como fuese aquella noche, ¡fíjate!, aún sigo soñando.
Tenemos los ojos cerrados y hombro con hombro me susurrabas.
- No olvides esta noche.
Te miré en ese instante y de nuevo tu voz pronunció palabra.
- Tampoco el próximo último-primer beso.
Humedeciste tus labios y sobresalieron entonces. Me dejé llevar sin comprender tus palabras.
Ahora puedo entender…
El primer beso de esa mañana, el último de aquella noche.
Al terminar la noche y comenzar el día un beso siempre dijiste que me debías.
-pausa-
Pulso pausa en la pantalla pero no veo el beso. Mi pantalla está en negro. Estoy fundida en el recuerdo de un último-primer beso. Un beso infinito que da vida a la noche y el día.
Un beso que no puedes sentir, pero que su recuerdo nos hace sentirnos vivos.
Eso, ya es más de lo que soñaba pedir, ya que aquí entre las estrellas, la vida se basa solo en recuerdos. Memorias, que cargan la poca batería que nos queda, a aquellos que entre las estrellan, encerrados en burbujas, vuelan.
-Rew, Fwd, Pause, Stop-
9/07/10 23:23.
sábado, 17 de abril de 2010
Cruce de cables
O buenas...
Tras varios días viendo el fácil control en mis manos con apenas varios click en pantallas de nubes elegí en el menú la casilla otras acciones. ¿Desencadenante? La siguiente historia:
Nuestros intereses mútuos hacían de nosotros otra oportunidad para coincidir. No funcionó el desear caminos distintos o paralelos, tuvieron que juntarse y esta vez por segunda vez. Cruce de cables. Choques electricos. Energías que destellan. Cables que se unen dando luz, alumbrando un único camino. Mal rollo, lo se...
O bueno...
Está claro que allí mi forma llamó tu atención. Decidido te acercaste y con tu blablabla hiciste que pronto tu contenido entrara en mi mente aquellas noches. Las oportunidades se convirtieron en rutina, y las miradas se volvieron excusas para volver al trabajo. Digo trabajo porque nuestro interés era ahora nosotros mismos. Lo demás ya era trabajo. Lugar de quedada, cita de miradas, guiños que sin saber ya cruzaron los mismos pentagramas. El interés mutúo primerizo era ya tan solo un añadido al puro interés de ver a una niña peculiar, de escuchar a un chico distinto.
Suspiré viendo todo aquello, y pulsé la casilla de FWD. Imágenes rápidas pasaban por mis ojos, momentos repetidos...
o nuevos...
Una historia que ya viví en algún lugar. No puedo aterrizar en tierra, pero quién dice que no puedo ver películas y jugar a ser la protagonista en ellas. Por ahora que yo sepa, me cedieron el control y aquí cada uno juega con su vida a su antojo y solos, solos con sus momentos. Es un pequeño detalle que no mencioné. Aquellos por los que llorabas en su viaje hasta aquí...aquellos no están contigo en tu aterrizaje, a tu llegada, pero todos sabemos que por ahi andan, que como tú, juegan a recordarte y entre cables algunos Hackers insisten en crear de nuevo las sensaciones. Yo como no tengo prisa, y como pasota que soy, así como inculta en la ciencia, tan solo me dejé llevar y aquí estoy, usuario principal de mi pantalla, nivel: a mi ritmo.
El primer día los miraba asustados, en la otra vida todo está aún más avanzado.
¡Y yo que era una inculta del mundo informático! ¡que miedo me entró por un momento! pero me las apaño muy bien, es fácil. Cada persona tiene un control, y cada uno es diferente, así que el manejo de tu propia vida tiene tus propios iconos, tus botones que te identifican, tus figuras, tus colores, tus fuentes... Conectar apagar.
Tan fácil como desconectar en 3 segundos, uno: quito electrón, dos: alejo mis dedos, tres: espacio en blanco.
La ternura en una caricia.

Aquí todo es mas tranquilo, túmbate a mi lado y escucha el viento pasar, tomemos un descanso y sintamos la hierba fresca en nuestra espalda, la vida debajo y encima de la tierra. Permíteme que acerque mi mano y nuestros dedos se acaricien, lo desees o no, se van a juntar. Basta que quiera para que éstas se toquen. No querrás olvidar la suavidad, el cariño, la ternura. Estoy a tu lado, tan solo soy amor, puedes sentirme pero ya no abrazarme. Ahora ya regresé a mi mundo y tú te quedas solo en el césped, en ese mismo punto buscando mi mirada tras haber sentido el tacto de mis dedos. ¿Estaba allí o lo imaginaste? Da igual, lo importante esque él me sitió y yo le sonreí con mis rayos en aquel parque.
miércoles, 14 de abril de 2010
Testamento de mi Epitafio
Empiezo por el final, si no es molestia para aquellos que llorais esta tarde.
Por favor, pido que no conserven de mi este cuerpo. Cada vez lo controlo menos, pero gracias a quien me recoja esta tarde en sus tierras o cielos, aun escucho mi mente y por eso hoy os he juntado, a vosotros mi familia, papá, mamá, hermano y mi gatita, los demás que no pueden estar hoy presentes, los llevo aquí (miró su corazón) y aquí (miró hacia arriba dando a entender que los recordaría siempre) y se que algunos ni siquiera podrían respetar mi voluntad y su sufrimiento al verme en esta cama. Así, (dijo tras una tos débil) deseo mi espolvoreo por aquellos caminos que troté.
-Acércate mamá. (Ella cogió su mano intentando borrar sus lágrimas de las entrañas, simulando ser fuerte, tratando de concentrarse tan solo en las últimas palabras de su hija, en su última decisión, la cual había defendido siempre, pero hoy era lo mas dura que se le había echado encima.)
- Tú, que has oído toda confesión de mi boca, esparce mis cenizas y mi alma por los mares en los que nadé, por las tierras que visité, por las carreteras que recorrí, por todos aquellos sitios en los que pueda abrazarte en tardes como ésta. No en tardes tristes, (señaló), sino en tardes en las que necesites mi abrazo y no sea capaz de abrazarte. (Fue inevitable que callera una lágrima de esa mirada jovial sobre su mejilla al ver que su cuerpo ya no respondía a sus propios estímulos).
- Papá, borra ya esas lágrimas. Eres el más valiente y tú sabes que es lo mejor para mí, aunque vaya en contra de tus principios, la eutanasia es lo que he decidido. No merezco mas sufrimiento, ni mas días de vida que no están llenos ni tan siquiera vacíos. (Su padre se acercó a ella y cuando iba a pronunciar palabra ella le dijo casi sin aliento).
-¿Sabes? La palabra deriva del griego: eu (‘bueno’) y thanatos (‘muerte’). (Su padre no pudo aguantar más y todo él se convirtió en una gran gota de lloro. Se echó encima de ella deseando un último cambio, preguntándose porqué a él, que hizo siempre lo mejor y lo que pudo por ella. Pero no basta con creer, las cosas se van y a veces también deciden irse, ese era su caso y ya era tarde para cambiar de opinión. Él sabía que su hija cuando tomaba decisiones, las tomaba y pocas veces las cambiaba por los demás cuando se trataba de experiencias, de aventuras que podía vivir por su cuenta. Aunque este viaje fuera a hacerlo sola y con miedo, sin maletas, solo con un billete de ida en su corazón, nada de vueltas, su camotería siempre estaría por encima navegando entre sueños de mares nada cristalinos. Nada le detendría, así, su padre fue valiente y ahogó sus palabras, su deseo).
- Jaime, hermano. (No se acercó)
- Jaime, no me lo hagas mas duro. ¡Jaime!. (Gastó su último grito pero su hermano no regresó.)
- Irene, (dijo su madre) Jaime te quiere mucho, y si se va, es porque entiende que tienes que irte, es consciente de tu sufrimiento, pero ...hace unos minutos me dijo en el salón, que se arrepentía de no haberte mostrado todo el afecto que podía sentir por ti. Que realmente te adora y ahora más que nunca ve que no eres 'la niña mimada', ve la mujer en la que te has convertido y tu valentía. Perdónalo.
(Tragué las lágrimas de mi hermano por él y cerré los ojos mencionando:...)
-Es el momento, mamá. (fue entonces cuando su gatita negra se subió a la cama y la olisqueó de pies a cabeza, buscándo su olor, la vida en su cuerpo.
-Nunca te olvidaré Chati, cuida de mi familia que siempre fue tuya.
(Su madre comenzó a inyectar la eutanasia en la vena de la niña observando su rostro)
Apreté mis parpados intentando adelantarme al acontecimiento, luchando por mis últimos dolores. Fue entonces cuando rápidamente vino a mi cabeza el pensamiento de que sentía la aguja en mi brazo, así como rápida la muerte en mi vida.
-¡Espera!.
Ya era tarde para pensar, para sentir, para querer vivir, revivir. Sentía en un mundo imaginario.
-Debajo del libro... .Nombré entre sueños.
Sin poder ya abrir oídos se que mi madré leyó la carta en voz alta y para todos. Pude entonces descansar sabiendo que hasta el último punto pudieron leer de mí 'Testamento de mi epitafio'.
Mi último relato.