¡MunDo MiNiNo!

Para los insaciables^^http://duquesapantera.wordpress.com/ Ahí están mis antepasados.

EL CORIFEO: No hay fiera más mala de combatir que la mujer, ni siquiera el
fuego, ni hay pantera alguna tan sinvergüenza.
Lisístrata, de Aristófanes.

CHIM CHIN CHIRÓN! La suerte detrás va de mi.

Escribir es la libertad de llorar y reír a solas. Pero no dejarte leer, sería prohibirte lo que es tuyo.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Amor maduro

Soy una niña adulta. Me siento niña y con ganas de juego.

Hasta ahora siempre pude ser yo quien te sacara la sonrisa, pero ésta vez me siento tu marioneta. Estiras de mis hilos, y consigues ponerme nerviosa.

Uno fino y delicado, pero resistente. Tira de mis comisuras, enseñando mis dientes.

Otro más grueso y transparente, hace vibrar mi órgano mas interno. Un cosquilleo.

Debajo de mi ropa creas mis ganas.

Me pregunto, si tú, como yo, te preguntas que sientes, cómo sería compartir una almohada.



DÍAS AZULES

Desde esta media mañana, ahora definitivamente, mi amor es azul.
Mi pasión, mi cariño... los días contigo son azules.

Han pasado muchos días y en uno de los de ahora, todos sabemos que podemos elegir los mejores genes. Quedan pocos miopes o retrasados. Ya no hay pecas ni manchas. Todo es puro, sin defectos.

Tu azul, un defecto genético. Todos de ojos negros. ...Y tú, tú...Bueno, tus ojos. Azules.

Tenía mucho miedo a los defectos. A un defecto en este mundo, un mundo "tan perfecto".

- No queremos jugar. Estamos dispuesto a probar con lo que venga.-Dije valiente al Doctor.
- Sabéis que no habrá vuelta atrás. Si no lo extraemos a tiempo, ya dentro de ti, lo único que obtendremos serán tres posibles resultados y no aseguramos la perfección en ninguno de ellos.

Miré sus ojos, azules. Miró los míos, marrones. Miramos al Doctor Alfred y cogidos de la mano le dije:
- ¿Cuáles son los tres posibles?

- Sígame.- Dijo el Doctor desconcertado.- Acompáñeme.

Mentiría si dijese que no tuve ningún miedo. Sabíamos que si continuábamos con el proceso natural podría ocurrir cualquier cosa menos algo premeditado. Pero él estaba conmigo. Agarrados de la mano seguimos al Doctor por el largo pasillo e hice caso a sus indicaciones. Me tumbé en la camilla. Cerré los ojos. Extendí mi brazo y me destapé la barriga. Entreabrí los ojos y vi una pantallita, aquel complejo programa informático. Pronto podría ver los tres posibles resultados según el proceso natural elegido. Por último, separó la mano de la mía para poner su dedo índice sobre el escáner.

...Procesando datos. Verificando datos...

Sonaba un ruidito que analizaba en cuestión de segundos sus alelos y cromosomas.

- Cromosoma 19, sexo femenino, color de pelo castaño. Miope.
- Cromosoma 19, sexo femenino, color de pelo negro. Miope. Manchas y lunares.
- Cromosoma 15, sexo masculino, color de pelo negro.

- Gracias Doctor.
Ambos salimos de la consulta y ninguno de los dos se atrevía a hablar primero. Ojos claros, dos de tres. Parientes y amigos soñaban con que tuviera un niño. Mi padre ponía velas pidiendo un nieto de ojos negros.


Desde el primer día que te pusieron en mis brazos, entendí que la vida quería demostrarme, enseñarme. 

Tus ojos pequeños y azules nos regalaban días únicos, días azules.
Días que estaban en nuestras manos.
Los elegimos.