Bienvenidos a todos aquellos que deseen viajar en este mundo de realidad y fantasía. Mundo Minino. Historias de aiRín.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Amor maduro
domingo, 20 de marzo de 2011
Elsa Punset
lunes, 13 de diciembre de 2010
En escape, mi segunda huída.
Anochece. Harta de mirar por la borda, y cómo acaba un día tras otro, Captain Panther, decide un nuevo comando.
- ¡Subid el ancla! ¡Cambio de Rumbo y a toda velocidad!
- Pero mi señora, el viento juega en nuestra contra. No llegaremos a tiempo.
- El viaje será duro y puede que muy lento. -Pausa. Se agarra el pañuelo, y oculta su rostro hasta donde pueden ver sus ojos-
- Mi capitana, ¿está segura del rumbo?
- Un capitán siempre está seguro.
- Sí, Captain Panther!. ¡Rumbo al frente caballeros! – dice a sus compañeros.
Mientras, sola, Capain Panther, habla con el viento y le susurra a la mar. Erguida y segura. Acostumbrada a sus olas y sus vaivenes.
- Ya conozco el desembarco, será una agradable visita.
Más alto y con su mirada perdida en el horizonte, su melena baila, y como una oración, su garganta grita:
- Dame aguas en calma y protege mis heridas. Las de éste barco, que te necesita. Tú, mi lucero, déjame estar sola día y noche hasta que descanse en tus arenas. Será entonces, cuando ambos separados, sepamos hacer un nudo marinero. Muy prieto.
Sentado y único en la orilla, juega con un palito de madera entre sus dedos. Observa una sábana azul extendida. Se escucha el viento y tapadas por un pañuelo viejo y decolorado, surgen palabras de un marinero.
- Lo que más me gusta son tus aguas, que nunca son iguales que ayer.
sábado, 27 de noviembre de 2010
AL RITMO DE TUS DEDOS
Al ritmo de tus dedos
4 paredes. Hora Voll-Damm, aunque Lager en la mesa.
Sientes tu espacio vital. Disfrutas de lo que no sabes hacer y sin embargo, estás dentro de uno de los corazones del grupo. Lento, rápido, intenso y suave, sigo el ritmo de tus dedos, pequeño. Diréis que es el polen, pero mi ahogo entre corcheas y fusas es visible. Quién dijo que la música con tal intensidad era mal escuchada. Me equivoqué, pues la siento. Esto es aún mejor. Como tu orgasmo en el mío. Como un único gemido a nuestro son. Mueve la cabeza, chico. Yo ya la muevo, da igual el diapasón. Tú y yo marcamos el prólogo de esta canción. No me pidas un La. Las palabras se pierden en este ritmo.
Sólo se entonar suspiros, al ritmo de tus dedos: gemidos.
23:30 25/11/10
Aportación: Freedone ;)