jueves, 4 de febrero de 2010

'Un campanilla' en lugar de 'un ave maria'

**Estrellita** Estrellita, permíteme saltar de tejado en tejado, volar a tu lado y espolvorear mis polvos dorados; llenar la ciudad de relojes parados, y despertar todos juntos en un mundo nuevo; mañanas soñadas pintadas de compañías, sentir calor todas las noches hasta empezar los días. Déjame hacer de este barrio una isla, quiero llevar a los niños todos en fila, cogidos de la mano de dos en dos, cantando sin parar, sin cruces que mirar. Quisiera vivir allí siempre y no despertar jamás. Estamos cansados de tocar el cielo y caernos después. Cada uno en su cama sueña con volver. Sacúdeme, espolvoréame recogiendo a mi más nuevo regalo y atrayéndolo hasta aquí, donde los sueños lucen y no hay miedos que sentir. Ponme alas verdaderas y no de las que se quitan y pegan. ¡De las que vuelan, de las que vuelan! Estrellita, esta última noche rezaré porque hay esperanza, sé que puedes oírme; lo haré en voz baja: — Llena de luz su corazón, para poder guiarme y encontrarnos los dos. — Permítenos que nuestros sueños sean el día a día, ya que somos dos niños jugando al «pilla-pilla». — Distrae a las gentes, para que él y yo paseemos de frente. — Y junta nuestras manos, ¡Quiero sentir de nuevo el cosquilleo entrelazado! *Campanilla* «Hoy mis cenizas... brillan» 00:00 a. m., 3-II-10

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