martes, 26 de abril de 2011

Una día de ducha

Tengo el pelo corto y sin embargo lo siento largo. Me llega por la nuca y su color es brillante intenso. Sin embargo,... sin embargo sigue teniendo ese color, ese brillo. Sonrío. Una melena larga, una corta. Mis dos personalidades. Sacudo la cabeza y mi flequillo tapa mis ojos, sacudo la cabeza y las puntas rozan mi pompis. Pero mi sonrisa, mi sonrisa queda descubierta. Mira al sol, mira a la luna, mira a las estrellas de mi techo, del nuestro. Una ducha en común y dos cochinos. La música anima, tienes razón.
Pero dibuja con un punzón un corazón sobre mi piel y recorta la silueta sin miedo. No me harás daño. Y yo a ti mucho menos.




Sha la la la la canta conmigo.


¡Aaaaaa! ¡No me escupas! jajajajja


- Ven aquí, ¡lo mojarás todo!


jajajajaj, lo que sea por ducharme otro día contigo.


- Cómo eres...Sabes que yo también acabaré en el suelo.


Grrrr Ven aquí Bagheera


- Grrr Ahora verás panterita


jajjajaaj
jajajjaaj


El suelo quedó lleno de espuma. Dibujamos como en una peli angelitos de jabón. Y tal y como hace tiempo él me enseñó, volví a recordar nuestros primeros días al dibujar con mis 'patitas' una huella de pantera.
Como aquella vez en la ventanilla de su coche.


¿Te acuerdas? Dibujé un pie. Tu echaste el vaho y dibujaste tu huella. ¿Te acuerdas? Yo eché vaho y dibujé un corazón...




Sha la la la


Si me pusiera en su lugar vería un culito respingón y felino, caminando desnuda a cuatro patas, dirigiéndose al baño...pero prefiero no hacerlo. Cometo demasiadas tonterias y no las contaría todas¨, ¡que vergenza!.





Todo acaba con una sonrisa de niña que contagia. Que nos guía.

viernes, 22 de abril de 2011

¡maldita sea!

Maldita música que me vuelve a mi realidad. Soledad.
Huye de mis sueños, de mis sueños, esos que deseas tener y de los que tienes cuando tu cuerpo descansa y tu mente te tortura.
Todos los sueños acabados, derrotados, clavados como chinchetas en mi lengua. Palabras que escupo a Lilith. Mi mayor rival.
Me duele el culo de este suelo frío. Me duelen mis malditos huesos. Huesuda. Insignificante.
Salvada por el vibrato del móvil, pero no vibra mi corazón. ¡MALDITA SEA!

En esa operación de pechos me di cuenta que no todo está en un buen tamaño, si no en tu mirada.

martes, 12 de abril de 2011

último beso

Besarte como si fuera mi último beso.
No. Como si fuera el nuestro.
Tuyo y mío, posesivo. Un gran peso.

Eso me gusta.
Mis besos.
El beso.

Siempre busco mi beso sonoro
en la despedida.
Despedida corta, porque con él
me aseguro un oltro beso.

Yo beso como si fuera el último asegurándome el primero.

Besos que damos a niños,
a chicos, a chicas, a ti y a mi.
A adultos.
A madres y a padres.
A ti y a mi.

Espontáneos son los besos.

Aún no lo sabes.
No me diste un último beso.
Ahora lo sabes.
Y ya no puedes besarme.

Por eso, yo beso.
Yo beso como el último y el primero.
Con esperanza y en sueños.
Por eso no echaré de menos mi beso,
pero si el nuestro.
Porque tú esperanzado,
crees tener mis besos en tu mano.

Recuerda que hay una cajita,
está en un cajón.
Y dentro de este mundo,
solo tu y yo nos besamos.
Tú y yo.

Nosotros, nos besamos.
Nosotros, ya no.


lunes, 4 de abril de 2011

Perdíendote

No hay más que leer el título para entender lo siguiente...

Me estoy tomando un buen refresco. Cada sorbo es placentero. Tres cubitos cuento. Si.

Juego con la pajita y busco en el fondo. Lo pierdo. De entre los tres que me han puesto, uno, el más pequeño se deshace. No quiero.
Luego se aguacha, y todo sabe a lo mismo. Agua.
Si desapareces en mi vaso...¿eres el primero en entrar en mi estómago?, ooo..., ¿el que aguanta derretido en el fondo?.

Si aguantas... Si aguantas, no desapareces.
Ya no se por donde iba. ¡La pajita ésta!. Me desconcentra. Me lía.

¿Puedo volver a empezar?...¿qué hago?. Si no hay nadie...¿a quién le hablo?. ooo...¿o es que no me escuchas?.

Maldita sea. ¡Estás ahí! Estás porque te he tragado, te he sentido.
Ahh amigo, ahora entiendo porque me hablo a mi misma. Hablo contigo. ¿No?.

¿Podemos vernos ya? Te echo de menos...Aunque estés por ahí en mi organismo, prefiero cuando te veo. Prefiero elegir tu sonrisa. Tus ojos. ¡Tu sonrisa tonta!...
No puedo olvidarte...quizás no quiera.

Vamos dando. Ahora entiendo tu juego, porque yo juego al mismo.
Mantienes el sabor sin contrato fijo. Deberia ser el calor el que nos mantuviera. De hecho, lo es.
Porque te deshaces frente a los demás, pero es este frío, este frío que siento en mi cuerpo, ese frío que me regalas con tu ausencia. Ese frío, ese frío que te hace cubito y ya estás en cubitera nueva. Espacio único donde te encierras.

Déjate beber... para hablar de nuevo a solas. Para estar dentro de mi, y de nuevo, no poder verte...

...Porque lo anterior pierde a cualquiera.