Tengo el pelo corto y sin embargo lo siento largo. Me llega por la nuca y su color es brillante intenso. Sin embargo,... sin embargo sigue teniendo ese color, ese brillo. Sonrío. Una melena larga, una corta. Mis dos personalidades. Sacudo la cabeza y mi flequillo tapa mis ojos, sacudo la cabeza y las puntas rozan mi pompis. Pero mi sonrisa, mi sonrisa queda descubierta. Mira al sol, mira a la luna, mira a las estrellas de mi techo, del nuestro. Una ducha en común y dos cochinos. La música anima, tienes razón.
Pero dibuja con un punzón un corazón sobre mi piel y recorta la silueta sin miedo. No me harás daño. Y yo a ti mucho menos.
Sha la la la la canta conmigo.
¡Aaaaaa! ¡No me escupas! jajajajja
- Ven aquí, ¡lo mojarás todo!
jajajajaj, lo que sea por ducharme otro día contigo.
- Cómo eres...Sabes que yo también acabaré en el suelo.
Grrrr Ven aquí Bagheera
- Grrr Ahora verás panterita
jajjajaaj
jajajjaaj
El suelo quedó lleno de espuma. Dibujamos como en una peli angelitos de jabón. Y tal y como hace tiempo él me enseñó, volví a recordar nuestros primeros días al dibujar con mis 'patitas' una huella de pantera.
Como aquella vez en la ventanilla de su coche.
¿Te acuerdas? Dibujé un pie. Tu echaste el vaho y dibujaste tu huella. ¿Te acuerdas? Yo eché vaho y dibujé un corazón...

Sha la la la
Si me pusiera en su lugar vería un culito respingón y felino, caminando desnuda a cuatro patas, dirigiéndose al baño...pero prefiero no hacerlo. Cometo demasiadas tonterias y no las contaría todas¨, ¡que vergenza!.

Todo acaba con una sonrisa de niña que contagia. Que nos guía.
Pero dibuja con un punzón un corazón sobre mi piel y recorta la silueta sin miedo. No me harás daño. Y yo a ti mucho menos.
Sha la la la la canta conmigo.
¡Aaaaaa! ¡No me escupas! jajajajja
- Ven aquí, ¡lo mojarás todo!
jajajajaj, lo que sea por ducharme otro día contigo.
- Cómo eres...Sabes que yo también acabaré en el suelo.
Grrrr Ven aquí Bagheera
- Grrr Ahora verás panterita
jajjajaaj
jajajjaaj
El suelo quedó lleno de espuma. Dibujamos como en una peli angelitos de jabón. Y tal y como hace tiempo él me enseñó, volví a recordar nuestros primeros días al dibujar con mis 'patitas' una huella de pantera.
Como aquella vez en la ventanilla de su coche.
¿Te acuerdas? Dibujé un pie. Tu echaste el vaho y dibujaste tu huella. ¿Te acuerdas? Yo eché vaho y dibujé un corazón...

Sha la la la
Si me pusiera en su lugar vería un culito respingón y felino, caminando desnuda a cuatro patas, dirigiéndose al baño...pero prefiero no hacerlo. Cometo demasiadas tonterias y no las contaría todas¨, ¡que vergenza!.

Todo acaba con una sonrisa de niña que contagia. Que nos guía.
