domingo, 28 de julio de 2024

Detalles que te marcan

 [...] Y la gente se pierde mucho de ti...

Miro tu foto, tu comisura, tu oyuelo, tus ojos...y veo y revivo muchos momentos. 
Puedo ver y pasar imagenes, pero no detener mi mente y mi corazón que me recuerdan el gran tipo que eres y que estoy conociendo. 

Que suerte tengo de poder ver más allá de tu comisura, tus labios, tu pecho, tus ojos, tus uñas pintadas... Reconocer qué hay detrás de cada instantánea. 
Ver a través de ti... Escucharte y no juzgarte. Compartir y reír. Devorar sin criticar. 
Qué intensas son las horas y qué rápido se van... 
Sube y baja, pero penetra hasta el corazón. 
Te agarro las manos y siento ardor...
 seguridad, deseo, desenfreno, ternura, locura, amor, 
esperanza, miedo, paz... Que baiben de emociones al oírte respirar... 

Pongo mi mano sobre tu pecho procurando darte paz... Quiero que solo seas tú y quiero dejarme llevar.
Que gusto da ver esas fotos y sentirme especial. Especial por saber mirar y no ver, por admirar y reconocer. 
Por valorar y agradecer. Por todas esas cosas que eres, y que dejas entrever.

Me encanta tener esa luz que llama a todos aquellos, aquellos detalles que me encantan.
Me enamora ver y mirar, contemplar,... descubrir a través de ti... esos detalles que te marcan.

Que bonito es... ver belleza donde nadie no la ve. En todos esos detalles que te hacen ser como es; 
Cómo es tu risa, cómo es tu mente, cómo es tu mirada cuando nadie la tapa. 
Cómo eres tú... Con esos detalles que te marcan.

Sigo bebiendo, saboreando, masticando nuestra locura. 
Déjame beberte, tragarte, déjame probarte en cada postura.
Que fácil sentirte, que gusto da hablar, que placer morderte y dejarme amar...
Y sigo escribiendo, pensándote, cogiendo fuerzas, tocándome.

¡Qué curiosa nuestra apertura! amarrarte a mi, sin ataduras; 
soltando cuerda, moviendo alas... ¡Qué gustazo atacar sin balas! 
Y no hablemos de tu pistola... Que por atravesar, atraviesa el alma, 
cuando entre risas y disparos, aparecen mis lágrimas para abrazarnos.

No tengo nada más que añadir, 
solo una comisura, un oyuelo, 
una ralla de ojo pintada, un sombrero, 
un ombliguillo y algunos pelos... 
tu voz aguda y tu voz grave... Son todos tus detalles.
Todos esos los que quiero y que sigo conociendo. 

Si tú me dejas, claro. Por mi, no hay peros de momento. 
Así que cuando quieras, dispara. Que aquí tienes tu diana.
O bien abre la botella y libera tus burbujas, no seré yo quien las pinche. Al contrario, ¡mi kombucha!

Bebe conmigo y sacia tu sed. Y cada vez que te de tos, coge mis notas y ponte a leer,  
que son para ti, son de verdad, son palabrejas que me haces sacar... 
Toma otro trago, ¡Y no pienses más! 
Aquí estoy y aquí estuve, y como nadie sabe si estaré, disfrútame mucho ahora, no vaya a ser...
No vaya a ser...
No vaya a ser que para la boda ... tengamos canelones que comer.

Te quiero. 

domingo, 9 de junio de 2024

ALMENDRA SALADA

 ¿Y por qué no? Me aventuro.

Como el que busca la almendra en una bolsa de pipas... Así encuentro las risas.

Y sí, hay muchos peces en el mar, pero resulta más emocionante buscar sorpresas de las poquitas y únicas como tú.

El sabor del cosquilleo, el ajetreo y un revuelo; pido a gritos un achuchón.
¡Tan natural! Tan expresivo. Ojo, que viene un chapuzón.

Te conozco poco, pienso. Me gustaría sentarme y no sólo abrirme a ti como hago de costumbre, sino esta vez abrir mis oídos para escucharte, para conectar, para poder dar.

Me cuesta un poco lo de no darle al coco...y es raro cohibirme cuando tengo garras que afilar... 
Pero no es momento de arañar, más bien de escalar.
Las usaré para subir bien alto, segura, orgullosa y a mi manera, disfrutando cada brinco, oliendo cada flor.
Me distraeré todo lo que quiera, porque no aquello en lo alto es la prioridad, sino el paisaje y el baiben que se forma al andar.
Será lo que tenga que ser: 0 expectativas. ¡Que ya me cansé!

Si me agarras de la mano, déjame que yo te aúpe, así juntos vamos oliendo, riendo, saboreando, y conociendo.

Y cuando las pipas se acaben... pues vayamos al mar a buscar más sal, que en el mar puede haber peces y puede haber paz.

Disfruta de la marea, de las corrientes, y cuando menos te lo esperes, puede que una ola nos de el empujón, o un caballito la risa. 
¡Y qué más da, mientras sintamos la brisa!

Te ríes quizás, ¿no? quizás.
Quizás me guste un poco eso de reírme como a ti leerme.

Anda, vamos afuera, que me está dando frío. 
Tápame con la toalla y envuélveme en un giro.

Ainssss ¡qué almendra más rica!
Ainssss ... ¡qué rica la playa!
Mmmm... ¡Almendrita, almendra salada!