- Píntame otra vez, remarca la línea. No digas que no, que no puedes. Trae esas gasas, te ayudaré a borrar las lágrimas. Lo siento. No puedo evitarlo. Caen como si anduviera triste.
Da igual, sigue pintando. No dejes de marcar mi belleza. Pinta. Enmarca mi sonrisa. Bordea mis mejillas. Acaríciame el pelo. Si, acaríciame. No sabía que lo echaba de menos. Sus manos retirando el pelo de mi cara... Píntame, píntame.
¡Aaaaa!¡Sigue pintando! ¡Maquilla esta maldita tristeza! Crea una sonrisa.
¿la tengo yo? Creo que tampoco…Solo consigo alargar el resultado. El proceso es duro. Es amargo.
¿dónde acudieron mis mariposas? ¿a dónde emigraron? Píntame de tonos grises, los demás se me están olvidando.
Lo siento, ya me estoy quieta. Comprimo mis lágrimas para aparentar sonrisas. Sonrisas que recuerdo, que él me regaló. Sigue pintando…Ya queda poco. Pronto vendrá a verme.
Dime, ¿qué tal estoy? ¿estoy guapa?
Déjalo, mira tu expresión...
¡¡Trae aquí ese colorete!!
…¡Nada más llegar, le besaré la cara hasta que colores falsos pinten de verdad sus mejillas!. Hasta que ese azul de sus ojos vuelva a mi corazón…hasta que sin pintura, y desnudos, me diga sinceramente.
27/02/11 15:41