domingo, 28 de febrero de 2010

Kapitel 1. Prólogo


Uaaa, me desperezaba. Una vez más estiraba todos los músculos y tendones de mi cuerpo. ¡Cuánto me gusta hacerlo!. En fín, supongo que es hora de levantarse. Aaag, tengo todas las pestañas pegadas, ¡que asco de rimel! Otra noche más duermo con el maquillaje en mi cara. Me incorporé estirando mis brazos una última vez, jugaba a buscar las zapatillas con mis pies. No hubo suerte. Uuu! el suelo está jodidamente frío. Ando pasito a pasito hasta mi cuarto de baño. ¡Vaya! No recordaba tener el pelo tan bonito. Me entretengo un poco jugando con mi largo pelo liso, brillante, pero lleno de olor a ese odioso tabaco que mis pulmones consumían cada noche. Lo agarro con una pinza que había en el paso y me lavo la cara. Bien enjabonada, eso es. Sin restos de pintura. Si, una duchita me vendrá bien.
Después de una eterna ducha transformando mi cuerpo en lo que era, tatareando tal como venían a mi mente, una canción y otra sin importarme de donde viniesen, rodeada de vapor, abro la mampara y dibujo formitas en el espejo. Un pequeño lazito en mi cabeza, me reía, ¿qúe tal un bigotillo?, mmmm, sí. No está mal. Me presento, soy Mónica. Perdonen ustedes que esté desnuda, pero no encontré nada mejor desde la ducha hasta aquí. Creo que este lazito me hace elegante, si. Lo retocaba de nuevo para que no se borrara. Queda muy bien con mi chochito, eso es. Siento el retraso, pero mi pelo estaba mugriento. Está bien..., mi público espectante, iré a por algo mejor.
Me dirigí al dormitorio. Pero eso si, antes de vestirse como buena perezosa gozó un poquito de su piel húmeda sobre las sábanas y se tocó para empezar una mañana completa. 2 minutos de ojos cerrados, pero el mejor sueño. Debió ser el frio el que le despertó. Mmmm, está bien, está bien pezoncillos. Os abrigaré como tanto ansiais. Abrí el armario, no cogí nada especial, una blusa algo ancha y larga y mi falda favorita. Aquella que me traia tantos recuerdos a mis años hippies. Cómoda.
Cogí las llaves, el bolso del perchero, di un portazo y llamé a Luk con nuestro peculiar silvido, nuestra llamada. Disfrutemos el paseo, hace una mañana preciosa, ¿verdad?. El sol no brilla, pero da gusto respirar aire fresco.

1 comentario:

CaleX dijo...

Muy bien relatado, y el dibujo es precioso y adecuado. Buena mañana de domingo esa que describes. Deberías llamarlo "Diario del onanismo mañanero" xD. Ciao niña.