Total que seguí andando por el paseo enlosetado y era una mañana mas, ni mucha ni poca gente, lo normal. Había gente mendigando como siempre. Venía no de muy lejos una melodía melancólica desde creo que un violín. Será cabrón! Ya me hizo recordalo. Me detuve ante el artista. Le eche unas monedas.
-Gracias preciosa. Parece que te gustó lo de anoche.
Maldito pordiosero, ya te recuerdo,...¿no estuviste tu en mi casa?
-¡ya lo creo! y en tu cama nada menos. No te quejabas allí tanto.
¿pero de qué estás hablando?
Empezó a generarse un revoltijo ténue alrededor de aquella plaza.
- No te pongas así, solo intentaba tocar algo bonito, pero con este violín tuyo no hay quien toque una mierda.
Serás cabrón, mi violín, ¿por qué lo tienes tu? ¿me robaste? Devuélvemelo, no lo sigas ensuciando engendro.
-¿a quien llamas engendro, drogata? Yo al menos recuerdo la noche de ayer.
Mas vale que me lo des por las buenas o serás tú el que no olvide esta mañana. Luk empezaba a gruñir en defensa mía. La cosa se ponía cada vez mas tensa y el día empezaba a tener mas calor.
-¿y qué significa para ti este violín? Yo solo lo tomé prestado, estaba tirado como cualquier trapo en el salón.
¡Qué importa lo que signifique!, para mi es algo valioso y lo guardo a mi antojo.
Lo agarró por un extremo y lo miró de manera agresiva. En ese momento él alzó el arco amezante. Luk empezó a ladrar enfurecido.
-¡suéltalo! Dijo un hombre asomándose en el tumulto. Quedé enloquecida al ver sus ojos de nuevo. Tánto tiempo y alli estaba.
-¡que haya paz...!Dijo miedoso. Yo solo intentaba tocar este birrioso violín, total solo tiene 3 cuerdas...te lo regalo.
Serás mamón...Le dije mientras recuperaba lo que tantos años había sido mío.
Luk resopló y se sacudió las patas despreciando al ladrón con su vuelta de mirada. Yo salí de allí buscando la luz y la tranquilidad que creía haber encontrado aquella mañana, pero como todos los días, cosas horribles ocurrían. Lo que jamás pude pensar es que él participara en mi paseo esa mañana y que rescatara lo que hace mucho tiempo era nuestro en la misma.
No se si me siguió mirando, si contempló mi huída, si tan solo miró mi trasero o me llamó. Solo se que escapé de aquella miseria que me rondaba mientras recaía en él. No hacía falta tirar de la correa, Luk estaba allí siempre que me sentía perdida, la mayoría del tiempo.
Te encontré solo y decidí cuidar de tí. En el fondo de su mirada sabía que podía entender mis palabras, pero llegaban a mi otros pensamientos poniendome en el lugar del perro. Yo soy feliz, tengo a mi amo, tú estabas triste, tus lágrimas hicieron que acudiera y ahora no te dejaré sola hasta que recuerdes tu sonrisa y veas su brillo. Tu luz.
Entonces empezó a olisquear, jugaba entre mi falda y mis piernas y por detrás, yo arrodillada, me asustó al saltar sobre mi espalda y correr en dirección contraria de un salto.
Bienvenidos a todos aquellos que deseen viajar en este mundo de realidad y fantasía. Mundo Minino. Historias de aiRín.
jueves, 4 de marzo de 2010
Kapitel 1.Prólogo 2º parte
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