lunes, 9 de agosto de 2010

Rückblick

Me llevé un poco de Alemania, un poco de Italia, un poco incluso de Polonia, hasta la isla de Inglaterra, todo a una esquinita en alguna parte de mi cuerpo, en la que con facilidad ves una imagen y en momentos revives toda la experiencia, tus aventuras, el 'carinio', lo nuevo, la pasión, lo inevitable, tu aprendizaje...
Puedo observar como el tiempo es débil contra mis fuertes sentimientos.
Puedo sentir como mi mente me ayuda a recordar lo que ayer y hoy fue y es bonito.
Piezas, costas, lagos, idiomas, distintas tierras que forman mi continente buscando el buen asentamiento donde dar un brinco y romper la gravedad.
Comprobado está que nada queda atrás, son diminutos terrenos que crían raices.

5-agosto

1 comentario:

Kalle Eremit dijo...

Qué bonito es ese saco donde guardar lo bueno (y lo malo, por qué no?). Un amigo me dijo hace unos días que tiene un corcho en la pared con las cosas que se ha propuesto hacer y las cosas que ya ha hecho, ¡porque no hay que olvidar los logros!
Me quedo con "Comprobado está que nada queda atrás, son diminutos terrenos que crían raíces".
Well done!