miércoles, 11 de agosto de 2010

En la parada...

Te espero. Te espero y mi mente crea.
Puede que sea la noche, o puede que sea el frío.
Observé como poco a poco me 'acompaniaban' las sombras a lo largo de la espera.
Una, dos, tres, sí!, el que sean mis únicos ojos aquí, es motivo para contar cada una de tus colillas.
cenizas apagadas de cada persona. Historias distintas con un punto en común. Tu espera.
Cada una buscó un número distinto, pero unos minutos atrás su entretenimiento era el mismo.
Una mas lejos, otra más atrás. Algunas reunidas, otras separadas.
Momento insignificante en el que hoy y ahora mi mente decide crear mención y haceros protagonistas. Vosotras, colillas, que pasais por voca y acabais aquí y allá.
Pasos de espera, ida y vuelta.
Puedo veros sin pisadas. Veo huellas en cenizas.
Esperas largas. La última parada, la mía.
Puede que sea la noche, puede que sea el frío.
Cualquiera diría que el estar sola es la causa, pero nunca me sentí sola.
Tú siempre me 'acompaniabas', y así permites llenar mi libreta de palabras que congelan momentos con letras tintadas.
Puede que no sea la última de la noche, pero esta colilla también demuestra que mantuve mi espera.
La pisé con recreo y en mi cerebro mi última neurona se acomodó en el botón de piloto automático.
-31 Julio-

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Cierro mi libreta y no voy en el mismo vehículo. Juraría que esperaba un bus y ahora sin embargo a la altura de mis ojos duermes plácidamente con el sonido monótono y motoro del tren. Dirección: Ciudad inundada de amor y de ríos.
...Venecia...

- 11 Agosto -



No hay comentarios: