Decidí que a partir de ahora mi objetivo sería yo misma, pero te dedico una última entrada.
Cuando mi corazón no te pertenezca, lo aclararé todo. Para así evitarte el dolor de ver mis lágrimas al hablarte.
Un día,si el destino decide que nuestras sonrisas se junten, lucharé 1º y durante el tiempo necesario te demostraré que los días futuros pueden ser seguros conmigo, sin remordimientos, con un pasado claro, sin rencores, sin dudosas creencias, sin mentiras, porque nunca las hubo. Ahora, dejo en mi imaginación que hay una chica que te vuelve loco y sueña con verte cada día, os cogeis de la mano y hablais cada noche deseando veros pronto. Así debe de ser para poder respetarte, para poder respetarme. Para poder dejarte el camino, que tú elegiste, libre completamente. Para que no quepan más dudas. Ahora solo habrá una caja y para mí estais juntos en ella. Debe ser así.
Dulce vida, enhorabuena. Que lo pasen bien ustedes, hasta el día que llegue el momento de hablar ésto en persona, o bien eternamente si el destino se equivoca.
No envío un abrazo, ahora tienes demasiados. Ni envío recuerdos, ni besos.
Es suficiente con desearte lo mejor y dedicarte esta entrada.
Sinceramente, Irene.
3 comentarios:
Al ataque mi valiente!!!
whoaaaa *o*
corta la respiración esta carta tan sincera y cargada de intenciones
ola Airin! gracias por volver a visitar mi humilde y pequeño mundo,he leído está ultima entrada . . y me arrodillo ante vos..
animo!! un abrazo infinito
Publicar un comentario