domingo, 13 de junio de 2010

Una buena pieza

-En la mente de un hombre que llama a su moto por el apelativo 'mi pequeña'-

Rum-Rum! El motor se acelera llegando a la fiesta,
mi 'peque' destaca entre tanto maletero repleto.

Empieza la diversión con alcohol asegurado.
No pierdo la vista de mi pequeña, arropada entre coche y coche.
Es ella la que me lleva a casa, de día o de noche,
y aunque no sienta un par de piernas bellas,
el rugir de su motor me acompaña a mis sábanas.
Vacías o llenas.

La gente está ahí, y los corros crecen.
Como niños se preguntan unos a otros sin dar lugar al cortejo.
Qué sucedió con las bonitas palabras en mis oídos, en los suyos sin complejos...
El tiempo pasa y me pregunto si serás tú la chica que cabalgue mi pequeña.
Eso pensaba para mi mientras miraba una pieza de arte con patas.
Piernas que extrañaba que me abrazaran.

Las titis se cansan, escuchan la música
y su límite de alcohol les lleva a pedir la entrada a 'la Disco'.
Yo mientras, toco mi pecho de 'Gym' y siento que en poco,
estaré rodeado de multitud de melenas.
Rubias, morenas...
da igual, no hay colores en mi cama,
sólo juegos en cabecera.

La noche es larga y hasta que tú no llegaste,
unos cuantos tubos más pasaron por mi hígado.
Fue justo, el cubata más largo,
cuando tus caderas aterrizaron en la pista.
Pero espera, mis colegas conocen a las tuyas.
¡Suerte! Suerte en conocerte.
Aunque de acentos diferentes,
cambiaste completamente mis planes.
Y hoy sigo aún pensando en tu sonrisa.

Sonreia con la mirada, me decías.
Pero cuántas palabras bonitas puede soltar tu dulce boquita.
Reías conmigo y entre broma y broma,
tu ironía y sencillez hacían de mi esas últimas horas merecibles de pena.
Realmente las únicas,
desde tus giros hasta tu habla con las amigas.

Te ries de ellos,
pero es inevitable ahogarme en resoplidos.
¡Pero qué niña tan tierna!
Para colmo, honesta.
Divertida, ¡una belleza!

El cortejo comienza,
la música ayuda y tú lo pones fácil.
En realidad juegas con palabras difíciles,
pero transmites seguridad en tu mirada.
y eso me gusta, ¡que muchacha!

¿Sigo y continúo la historia?
No puedo hacerlo,
estoy confuso y perdido entre sueños.
Esta mañana limpié mi pequeña pensando en una pieza.
Una pieza que no encontré en mi moto y faltaba.

Échame una mano.
Has cambiado los planes.
Una excepción, mencionaste.
Da igual si no estás aquí hoy conmigo.
Me refiero al hecho de poder tocarte.
...Descubrir que el amor en pocas horas se encuentra,
es emocionante.

Revividor, causante.
Esperanzador para descubrir a otra alma joven como la tuya.
Mi niña... cómo me ponía mi dulce niña.
Morena, eso es.
A partir de mañana mi cabecera vendrá a mi con exigencias.

No entristezcas si otra pieza me acompaña a las sábanas.
Muy en el fondo, al ras del colchón queda un rastro tuyo.
Eres tú la que me guía ahora a alcanzar bonitas sonrisas.
¡Una buena pieza! Así como tú..
Ninguna, muñeca.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Chica, las campañas imposibles de una en una ¿vale?
Bueno, pues a ver lo que haces ¿eh?

Un saludo

Anónimo dijo...

en estos parrafos has plamado una historia real o ireal, pero sencillamente cierta...las historia q muchos chicos quisieran vivir en sus carnes pero solo al alcance de unos cuantos, hay q tener siempre dotes para conquistar, pero con una figura ideal frente a ti es facil sacar dichos dotes, sencillamente genial... muakk