Soy una niña adulta. Me siento niña y con ganas de juego.
Hasta ahora siempre pude ser yo quien te sacara la sonrisa, pero ésta vez me siento tu marioneta. Estiras de mis hilos, y consigues ponerme nerviosa.
Uno fino y delicado, pero resistente. Tira de mis comisuras, enseñando mis dientes.
Otro más grueso y transparente, hace vibrar mi órgano mas interno. Un cosquilleo.
Debajo de mi ropa creas mis ganas.
Me pregunto, si tú, como yo, te preguntas que sientes, cómo sería compartir una almohada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario