Los años pasan y los mismos decoros están en la calle. Otro año más y en las mismas fechas el mismo hombre toca el acordeón en la misma calle. Mi camino es el mismo. Paseo otra vez, otro año igual.
Pienso incluso en la misma persona que hace un año pensaba. Curioso.
Me pregunto si el año que viene será igual. Las mismas calles, los mismos adornos, el mismo hombre, quizás con un acordeón nuevo... O puede que esté algo más arriba del mundo con más frío, pensando en él otro año, mojando un "croissant" en salsa de soja en estas fechas, por ejemplo.
Demasiado tiempo haciendo el amor. He roto con mi qué hacer y lo transformo en un desconocimiento diario. No se si me gusta despertar y no saber mi son. Empiezo a cansarme de abrir los ojos y pensar en qué me salté, qué no hice...Soy persona de hacer cosas.
Me da igual si es la misma calle, la misma canción de acordeón y los mismos adornos de Navidad si el paseo es agradable.
Que no rompan mi silencio. Me gusta el camino y el chocolate en tus dedos.
Descontrol literario, mente irracional. Una cáscara de plátano saltó a la ventana de mi salón. Mi cuerpo desnudo se insinúa para aquel que mira a la ventana. Todos locos comemos arroz y reímos jugando a soltar uno de nuestros lados ocultos.
Ahora deseo que todos se unan y me hagan persona. Mis pies se niegan a dar paso.
Ahora deseo que todos se unan y me hagan persona. Mis pies se niegan a dar paso.
Necesito un poco de aire. Creo que aún llego a mi última clase.
1 comentario:
Ánimo, si quieres puedes contar conmigo. ;) Un besote y poco a poco el camino se calma y endereza.
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